Casa Gangotena - Revista CLAVE! Turismo

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Hotel Boutique Casa Gangotena es mucho más que acogedoras habitaciones, camas extremadamente cómodas que simulan dormir entre nubes, espacios perfectamente diseñados y un servicio impecable. Casa Gangotena es una oportunidad de vivir una experiencia inolvidable en el corazón del Centro Histórico de Quito.

Le edificación fue construida entre los siglos XVI y XVII durante la época de la colonia española. Fue el hogar de varias familias y era llamada Casa de San Miguel. Su fachada era muy simple y de una sola planta. Con el pasar del tiempo, el crecimiento de la ciudad y la llegada de nuevas tendencias arquitectónicas, la casa también experimentó algunos cambios. Fue rebautizada en el siglo XVII por Martín Gangotena, un vasco que llegó a Ecuador para botar raíces junto con su familia. A partir de aquel suceso, la enorme mansión reflejó la personalidad de sus amables y cariñosos dueños, personajes importantes en varios ámbitos en el país que siempre se caracterizaron por su hospitalidad.

En 1914, Casa Gangotena cambió para siempre. La edificación original de estilo colonial se perdió casi por completo en un incendio. Aunque el informe oficial señaló que fue ocasionado por una falla eléctrica, cuenta la leyenda que un amante despreciado por una de las hijas Gangotena provocó el fuego como venganza por su amor no correspondido. La familia no se dejó vencer por el lamentable suceso y aprovechó la desgracia para transformar al antiguo edificio. Contrataron a los famosos arquitectos italianos, los hermanos Russo, quienes eliminaron por completo el estilo colonial y optaron por imitar las tendencias arquitectónicas europeas.

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La imponente mansión, que siempre conservó el nombre de “Casa” por la calidez de sus dueños, tenía un canal que llevaba agua desde un manantial del volcán Pichincha hasta allí. Cuando Quito sufrió una época de sequía, la familia permitió al municipio utilizar esa agua para abastecer al barrio. En agradecimiento, el municipio nunca envió una factura de agua hasta 2007, año en que la familia vendió la casa.

Después de que los últimos habitantes de la familia fallecieron, la casa –que un día rebosaba de vida, llena de invitados, entretenidas fiestas y cálidas reuniones acompañadas de exquisiteces que se habían preparado en la cocina de la familia por décadas–, pasó a ser una mansión cerrada y sin vida. En 2007, Roque Sevilla decidió comprar el inmueble impulsado por recuerdos de su niñez de cuando visitaba la casa. Esta joya arquitectónica fue convertida, con mucha paciencia, amor por los detalles y dedicación, en un hotel de experiencia que ofrece a sus huéspedes la posibilidad de vivir el pasado y presente del Centro Histórico como jamás lo imaginaron.

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Después de tres años de restauración, Casa Gangotena abrió sus puertas como un maravilloso hotel boutique. Con 31 habitaciones, cada una única en su dimensión y presentación, esta histórica mansión se ha caracterizado por una hospitalidad inigualable, herencia de quienes originalmente habitaron el lugar. Algunas habitaciones tienen salida al pacífico jardín central, donde el Chef cultiva hierbas aromáticas y crecen coloridas flores típicas quiteñas. Otras, tienen una vista privilegiada a la Plaza de San Francisco, que amanece con los campanazos del convento envuelta en una cálida luz del sol, y otras despiertan admirando al Panecillo y su imponente Virgen alada que corona la cumbre del monte. Todos los baños fueron remodelados con delicado mármol de Carrara.

Las áreas comunales evocan un sentido de hogar realmente especial. El patio central está lleno de orquídeas y cómodos sofás ideales para leer, tomar un café a media tarde o disfrutar de una buena conversación mientras se degustan los manjares que se preparan en la cocina. La loggia es perfecta para disfrutar del Café Quiteño – la versión mestiza de Casa Gangotena del English High Tea. El jardín, lleno de plantas aromáticas y ornamentales, invadido por el sutil sonido de la pileta central, transporta a sus huéspedes a épocas republicanas. La terraza del techo es la cereza del pastel: pequeña y acogedora, permite observar los tesoros del Centro Histórico y los Andes que abrazan a la ciudad desde atrás.

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El bar – estilo inglés – todavía conserva el parquet original de Casa Gangotena. Todos sus cócteles han sido creados de manera muy especial, enfocándose en los sabores e ingredientes endémicos del país, con un fino toque internacional. El restaurante se caracteriza por tener su propio estilo de comida – Cocina Mestiza – que busca resaltar las tradiciones culinarias ecuatorianas (muchas de las cuales se creían ya perdidas), utilizando ingredientes autóctonos y típicos de todas las regiones de Ecuador, con técnicas de gastronomía internacional. La comida, por sí sola, es toda una experiencia cultural.

Al estar ubicada en el corazón del Centro Histórico, Hotel Boutique Casa Gangotena es el lugar perfecto para tener una experiencia de inmersión única en el barrio y sus alrededores. Actividades exclusivas para los huéspedes salen a diario desde el lobby del hotel. El personal de servicio acompaña a la gente a conocer, por ejemplo, los Patios Internos y Cervecería o el Coro y los Campanarios de San Francisco de la mano de uno de sus monjes, o a recorrer el Museo del Carmen Alto con la compañía de las monjas de claustro. El Hotel Boutique Casa Gangotena asegura una experiencia sin comparación, diseñada con pasión para satisfacer a los viajeros más exigentes.

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